Fragmentos

  • A orillas del Yukón

    Bert Daelemans A orillas del Yukón

    Encuentros en Alaska

    «Estamos ante un texto blanco como la nieve que rodeó y envolvió al autor durante los meses en los que se inscribe este relato. Desde la primera página somos trasladados a un paisaje que no es solo exterior sino también interior. Cada episodio nos va adentrando en un territorio desconocido y, sin embargo, extrañamente familiar. Narrando una estancia entre esquimales en paisajes sitiados por el frío hostil de Alaska, nos encontramos en un entorno sorprendentemente cálido. Esta modificación de temperaturas se debe al modo como es vivido y transmitido por su autor, el cual consigue que el lector lo acompañe al mismo lugar en el que él se fue adentrando.»

    Del prólogo de Javier Melloni.

  • La ira

    Raül Garrigasait La ira

    Traducción de Rubén Martín Giráldez

    La ira es la manera más fuerte y segura de decir no. Surge de la preocupación intensa por algo, de una forma concreta de entender el mundo o de la identificación con alguien. También es  la pasión más vehemente: es como un alzamien­to de todas nuestras potencialidades físicas y morales.

  • La soberbia

    Jordi Graupera La soberbia

    Traducción del catalán de Sara Loscos

    La presión social contra la soberbia es una manera de destruir los mejores ángeles de nuestra naturaleza y las pocas ocurrencias originales que vamos teniendo a lo largo de la vida. El antídoto de la soberbia no es solamente la humildad, también es un espacio social donde el interés genuino por cosas diferentes y elevadas es visto como una ganancia para todos. Hace la vida más rica y más abierta.

  • La lujuria

    Anna Punsoda La lujuria

    Traducción del catalán de Marta Rebón

    La lujuria no es el pecado peor visto, porque en nuestro fuero interno todos podemos comprenderlo y disculparlo, pero sí es el pecado más temido y contra el cual se ha escrito más literatura. Ante todo, porque pone en peligro la familia, sobre la que se sostienen las comunidades políticas. Y porque, más allá de este aspecto público, la lujuria contiene en sí misma un componente demoníaco.

  • Salida del laberinto

    Lluís Duch Salida del laberinto

    Una biografía intelectual

    Traducción de Iris Parra Jounou

    En la enorme variedad de culturas y formas de vida, toda existencia humana ha sido —y sigue siendo—, en términos religiosos o profanos, consciente o inconscientemente, un intento, un experimento, una apuesta por salir del laberinto que es la vida humana misma. Pero es importante no olvidar, como subrayaba Michel Foucault, que «el laberinto, más que el lugar donde uno se pierde, es el lugar de donde uno siempre sale perdido». De algún modo, el persistente deseo de salir de él ya es la salida.

  • Filosofía de la religión

    Pere Lluís Font Filosofía de la religión

    Seis ensayos y una nota

    Traducción de Mayka Lahoz

    La filosofía de la religión es una disciplina relativamente joven y prácticamente sin tradición académica en nuestro país, que trata de la religión de modo no religioso. No religioso no significa 'antirreligioso': quiere decir simplemente 'aconfesional'. La filosofía de la religión no es ni religiosa ni antirreligiosa. No pretende defender ni atacar la religión,sino pensarla.

  • La intranquilidad

    Marion Muller-Colard La intranquilidad

    Traducción del francés de Helena Cots

    «¿Quiénes seríamos sin nuestra intranquilidad? Digamos que, si no tenemos otra opción que vivir con nuestra intranquilidad, mejor quererla un poco. Prefiero los intranquilos que los tranquilizantes. Perturbados, perturbadores, me gustan sus vuelcos, exigencia, su insatisfacción. Y si vosotros sois de naturaleza serena y pausada, no quisiera en ningún caso introducir esa piedrecita en vuestras almas tranquilas. Aunque puede que sí. Quizás os deseo que os sintáis un poco perturbados. Al menos os deseo la pequeña inconfortabilidad, la punta de impaciencia, el estremecimiento necesario para retomar el camino milenario que estira la masa de la que estamos constituidos los humanos y la revela a ella misma.»

  • Conceptos fundamentales de antropología y religión

    Lluís Duch Conceptos fundamentales de antropología y religión

    Edición de Ignasi Moreta

    Este libro reúne treinta y cuatro artículos de enciclopedia redactados por Lluís Duch para la Gran enciclopèdia catalana, para Conceptos clave de la antropología cultural, de Ángel Aguirre, y para Conceptos fundamentales del cristianismo, de Casiano Floristán y Juan José Tamayo. La compilación de estas colaboraciones en un solo libro da lugar a una obra coherente y homogénea: una suerte de diccionario de antropología y religión o, si se prefiere, de antropología de la religión.

  • La gula

    Adrià Pujol Cruells La gula

    Traducción de Rubén Martín Giráldez

    El glotón es víctima y culpable. La glotonería ha pasado de ser una ofensa a Dios a ser un pecado social. Salvo en los días señalados en los que la comilona y el descontrol son de recibo, y aparte de los que tienen bula por cargo o por oficio, la glotonería despendolada suele considerarse de mal gusto. La gula ha mutado en enfermedad: ha pasado de vicio voluntario a infortunio hereditario, de pecado de ricos a pecado de todos, de depravación individual a tendencia social. Hemos socializado las virtudes, pero también las taras.

  • La avaricia

    Oriol Ponsatí-Murlà La avaricia

    La avaricia puede ser convertida en el más noble de los sentimientos revolucionarios o en el peor de los pecados. Es un pecado relativo, que fluctúa entre el vicio y la virtud (una manera bastante singular de ser pecado). La avaricia implica tanto el adquirir (recibir) como el no desprenderse (no dar), y nada es excesivo, ni desordenado, ni desmedido si no es en relación con una gradación que marca el punto de exceso, un orden o una medida. De ahí sus límites difusos.

Las respuestas institucionales a las preguntas religiosas han entrado en crisis. Sin embargo, las preguntas no están en crisis. Nos hacemos preguntas, hoy como ayer. Pero ya no hay respuestas tranquilizadoras. Todos somos buscadores.

Por esto, ahora que ya no aceptamos las respuestas prefijadas, pero continuamos haciéndonos preguntas, el ensayo se hace más necesario que nunca. Porque ya no dejamos que piensen por nosotros, que investiguen por nosotros, que lean por nosotros. La búsqueda nos pertenece. Es nuestra. Sabemos leer. Indagar. Buscar. No aceptamos respuestas cerradas, pero sí que queremos ideas, pensamientos, criterios, tanteos.

¿Pensamiento débil? No: pensamiento, simplemente. Las respuestas prefijadas no son ni pensamiento ni fortaleza, sino una invitación a la dimisión. No dimitimos de la facultad de pensar. Ni de buscar. Ni de vivir.