Fragmentos

  • La intranquilidad

    Marion Muller-Colard La intranquilidad

    Traducción del francés de Helena Cots

    «¿Quiénes seríamos sin nuestra intranquilidad? Digamos que, si no tenemos otra opción que vivir con nuestra intranquilidad, mejor quererla un poco. Prefiero los intranquilos que los tranquilizantes. Perturbados, perturbadores, me gustan sus vuelcos, exigencia, su insatisfacción. Y si vosotros sois de naturaleza serena y pausada, no quisiera en ningún caso introducir esa piedrecita en vuestras almas tranquilas. Aunque puede que sí. Quizás os deseo que os sintáis un poco perturbados. Al menos os deseo la pequeña inconfortabilidad, la punta de impaciencia, el estremecimiento necesario para retomar el camino milenario que estira la masa de la que estamos constituidos los humanos y la revela a ella misma.»

  • Conceptos fundamentales de antropología y religión

    Lluís Duch Conceptos fundamentales de antropología y religión

    Edición de Ignasi Moreta

    Este libro reúne treinta y cuatro artículos de enciclopedia redactados por Lluís Duch para la Gran enciclopèdia catalana, para Conceptos clave de la antropología cultural, de Ángel Aguirre, y para Conceptos fundamentales del cristianismo, de Casiano Floristán y Juan José Tamayo. La compilación de estas colaboraciones en un solo libro da lugar a una obra coherente y homogénea: una suerte de diccionario de antropología y religión o, si se prefiere, de antropología de la religión.

  • La gula

    Adrià Pujol Cruells La gula

    Traducción de Rubén Martín Giráldez

    El glotón es víctima y culpable. La glotonería ha pasado de ser una ofensa a Dios a ser un pecado social. Salvo en los días señalados en los que la comilona y el descontrol son de recibo, y aparte de los que tienen bula por cargo o por oficio, la glotonería despendolada suele considerarse de mal gusto. La gula ha mutado en enfermedad: ha pasado de vicio voluntario a infortunio hereditario, de pecado de ricos a pecado de todos, de depravación individual a tendencia social. Hemos socializado las virtudes, pero también las taras.

  • La avaricia

    Oriol Ponsatí-Murlà La avaricia

    La avaricia puede ser convertida en el más noble de los sentimientos revolucionarios o en el peor de los pecados. Es un pecado relativo, que fluctúa entre el vicio y la virtud (una manera bastante singular de ser pecado). La avaricia implica tanto el adquirir (recibir) como el no desprenderse (no dar), y nada es excesivo, ni desordenado, ni desmedido si no es en relación con una gradación que marca el punto de exceso, un orden o una medida. De ahí sus límites difusos.

  • Arte y blasfemia

    Lluís Quintana Trias Arte y blasfemia

    El 18 de julio de 1573 Veronese compareció ante la Inquisición acusado de herejía por una pintura de la santa cena. La acusación, que denunciaba la presencia de elementos profanos en un cuadro religioso, ponía sobre la mesa el debate sobre la interpretación de las escenas bíblicas. Obligado por las circunstancias, pero empujado por la astucia, Veronese encontró una salida con un procedimiento inusual en la época: titular el cuadro Cena en casa de Leví, remitiéndose a un episodio menor de los evangelios, de modo que la blasfemia se diluía. Así, por la magia del texto escrito, el cuadro cambiaba totalmente de sentido sin retocar nada de lo que se representaba en él.

  • La envidia

    Marina Porras La envidia

    La envidia es relacional y relativa, necesita de los otros para existir. Si estamos manchados por la envidia, lo que tenemos o lo que somos se mide a partir del valor del otro y, cuanto más cerca estamos de lo que envidiamos, más fuerte es la pulsión. Todo, en este pecado, empieza en los ojos.

  • La pereza

    Oriol Quintana La pereza

    La eficiencia, la búsqueda de la productividad y la necesidad de competir parece que nos conduzcan a la proscripción de la pereza. En realidad, sin pereza y sin las demás pasiones desordenadas, no es posible vivir una vida plenamente humana. Quizás la tarea del hombre no consiste en ascender, sino en aprender a convivir con esas pasiones que lo hacen ser lo que es.

  • El islam hoy

    Dolors Bramon El islam hoy

    Algunos aspectos controvertidos

    Este libro pretende ser una herramienta que permita orientarse con rigor y profundidad en algunos de los aspectos más controvertidos relacionados con el islam y su inserción en el mundo contemporáneo.

  • Incapaces de Dios

    José Cobo Incapaces de Dios

    Contra la divinidad oceánica

    El sujeto moderno no puede tomarse honestamente en serio la creencia en una divinidad antropomórfica a la que dirigirse como a un tú, y por ello no es casual que termine decantándose por el panteísmo, cuando menos implícito, de las espiritualidades sin credo. Y es que donde Dios es el Uno-todo no hay alteridad que valga.

  • Itinerarios interiores

    Pablo d’Ors, Ruth Galve, Ricardo Pinilla, Cristina Álvarez Puerto, Luis López, Ramon M. Nogués y Lluís Ylla (ed.) Itinerarios interiores

    Ilustraciones de Cristina Álvarez Puerto

    «¿Qué significa vivir espiritualmente? Simple y llanamente, estar vivo. Contra lo que suele pensarse sobre las personas espirituales —que están en las nubes y viven fuera de este mundo—, un hombre o una mujer espiritual es precisamente aquel o aquella que vive plenamente inmerso en lo real.» (Pablo d'Ors)

Las respuestas institucionales a las preguntas religiosas han entrado en crisis. Sin embargo, las preguntas no están en crisis. Nos hacemos preguntas, hoy como ayer. Pero ya no hay respuestas tranquilizadoras. Todos somos buscadores.

Por esto, ahora que ya no aceptamos las respuestas prefijadas, pero continuamos haciéndonos preguntas, el ensayo se hace más necesario que nunca. Porque ya no dejamos que piensen por nosotros, que investiguen por nosotros, que lean por nosotros. La búsqueda nos pertenece. Es nuestra. Sabemos leer. Indagar. Buscar. No aceptamos respuestas cerradas, pero sí que queremos ideas, pensamientos, criterios, tanteos.

¿Pensamiento débil? No: pensamiento, simplemente. Las respuestas prefijadas no son ni pensamiento ni fortaleza, sino una invitación a la dimisión. No dimitimos de la facultad de pensar. Ni de buscar. Ni de vivir.